(Creo que) Las relaciones humanas son agotantes, infinitamente complicadas e insoportables.
El tiempo que se pierde en ellas es incalculable y cuando uno logra sacárselas de encima el rumor de su falta retumba varios miles de años. La libertad de no depender debe ser un paraíso. A la mierda con los bosques, arroyos y ángeles pululando por ahí; lo único que necesito es una montaña a cinco mil metros del suelo de un planeta lejos de esta galaxia, en la sexta dimensión, alejado de cualquier universo en el que haya algún otro hombre.
¿Tan extraño es querer afanarle la bicicleta a E.T y salir volando hacia el espacio, dejar atrás una vida imbécilmente enfrentada para llegar a desligarme de todo lo que me ahoga?
Flotar en aguas transparentes, a la deriva en un mar infinito. Mirando al cielo sin nubes, destruyendo nuestros oídos con el silencio atronador de la soledad.
Plantar un árbol, tener un hijo, escribir un libro y aprovechar al primer marciano en bicicleta que se nos aparezca.
Esta entrada fue publicada el Septiembre 29, 2008 a las 12:53 am y archivada bajo General . Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del feed RSS 2.0
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Septiembre 29, 2008 a 2:44 pm
jajajaja… qué buena imagen la de “afanarle la bici a ET”… pero creo que lo necesitarías para que levante vuelo… mejor secuestrá al extraterrestre y listo… jajaja…
Saludos!
aby.