Duermo, luego existo.

Que extraño paisaje el de mi cara, con lunas apagadas y rasgos improbables.

Estoy cansado.

Y entonces cae, cae, y cae, y a medida que se aleja, disminuye su tamaño hasta golpear con el agua. La superficie se turba, me veo partido en círculos que se agrandan.

Si al menos…

No al más.

Ya no veo mi cara. Ah! acá esta la luz.

-¿Que hacés mirándote en un charco?

-¿Qué carajo es esa pregunta? Me miro en un charco.

-A mí no me hablas así, yo me voy al carajo.

-Si, mejor; a ver si hay un iceberg y nos hundimos, Luz.

-¿Pensás secar ese charco con la mirada o lo vas a limpiar?

-Y vos… ¿Pensás?

-Adiós.

Pasamos por al lado de un rayo congelado que tocaba el agua y la luz blanca barrió toda la cubierta lentamente.

-¿Cómo un rayo puede quedar congelado como si fuera el esqueleto luminiscente de la mano de Dios? –Le pregunté al Silencio.

-MMm… mmmm…mmmmmm….mm.

-No se te entiende una MIERDA.

-Mmm…mm…

No sé si era el amanecer o el atardecer. La brújula está borracha.

Norte… Sur… Este… Oeste… Arriba… Abajo… Detrás… Adentro…

-¡¿Donde mierda estoy?!

-En Otra Parte.

-¿Y hacia adónde navegamos?

-Adentro.

-Pero está empezando a nevar, están cayendo.

-No mires hacia arriba; si te entra alguno en los ojos, te vas a olvidar de todo esto.

3 comentarios para “Duermo, luego existo.”

  1. Qué bueno que no soy la única que escribe para sí misma.
    Jajaaaaaaaa!
    Cómo caracho hiciste para que nieve en tu blog??!
    “Navidad, Navidad,
    esto es un bolazo
    Nunca creí en Papanuel
    y acá cae en verano”

  2. Es lo más cerca que voy a estar de la nieve en mi vida-
    (aaaaarrre que recién tiene 21…)

  3. ay por dios tu blog tiene nieve me morí!!!! que hermosor

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