Archivo para marzo, 2007

Andá con corbata, nunca sabés si tendrás soga cuando quieras ahorcarte.

Posted in General on marzo 22, 2007 by agustinvidal
El otro día fui a anotarme a la facultad y me pasó algo muy raro.
Apenas llegué, el hombre-robot del mostrador me recibió exigiendo una serie de datos personales con un tono tan monótono que por poco podía ver las raíces del trabajo creciendo en su interior, agarrotando hasta el último rastro de carisma. Le di mi nombre y DNI. Pero mientras aquél hombre desconocido revolvía los bolsillos de mi intimidad, no pude evitar sufrir una extraña sensación de que me estaban atando de manos y piernas.
¿Dirección?
Me sentí encerrado, y podía escuchar cómo en algún lugar, la privacidad se revolcaba en su tumba. Había un arroyo de gente estancada a mi espalda, esperando a que el hombre del mostrador terminara de reproducir mi sombra en el papel.
¿Dirección?
Miré hacia abajo en busca de un refugio donde esconder mis ojos que gritaban la confusión a cuatro vientos. ¿Qué me estaba pasando? Sabía que la gente que esperaba atrás empezaba a impacientarse. Y también era consciente de que petrificado allí frente al mostrador, estaba asesinando cada minuto que aquellas personas necesitaban para respirar.
¿Señor? ¿La dirección, por favor?
Era un asesino, y el hombre del mostrador tenía la mitad de mi identidad cocida al formulario de inscripción; no tenía escapatoria. ¿Acaso todas las personas que estaban atrás mío habían aceptado ser esclavas de la sociedad tan pacíficamente como yo me estaba rehusando a ser? ¿Era preferible tener un lugar en el mundo al precio de sacrificar la libertad? Me pregunté si quedaría algún lugar en el planeta que no estuviera bajo los ojos de la globalización. Donde podía escapar si lo quisiera.
¿Se encuentra bien?
Cabizbajo, me rendí frente a la presión y terminé dándole manos y piernas al hombre-robot para que las encadenara. Le di mi dirección para atarme a un lugar y mi número de teléfono para que se enroscara en mi cuello. No tardé en entregar los nombres de mis padres sintiendo como si los estuviera traicionando. Luego, y cómo acto que me definía para siempre como un eslabón más de una sociedad corrupta y absolutista, escribí sintiendo como mi alma resbalaba por la birome y caía muerta, desparramada por la hoja, con la forma de mi firma.
En tres días, empiezo la facultad.

Sin aire.

Posted in General on marzo 16, 2007 by agustinvidal
Desgarrándose se disuelve. No hay mas unión, no hay mas luz; se resume todo en una gélida caricia que endurece el alma. Tomado del tobillo, sin dedos libres, caigo mientras el telón se cierra lentamente frente a mis ojos. Una burbuja escapa de mi boca, y ondulando huye desesperada a la superficie, hacia la luz.
Mi cuerpo agoniza, pero ahora no sólo por el frío, ya que la inmensidad comienza a aplastarme. Una explosión y de mis oídos ahora brota un hilo de humo rojo, marcando un camino que sólo cruzaré una vez. La cadena sigue ahorcando mi pierna y sin remedio sigo resbalando por la negrura mas espesa que se pueda imaginar. Soledad infinita, vacío increíblemente abrumador. Un segundo de pánico; cerradura a la paz.

La mirada.

Posted in General on marzo 16, 2007 by agustinvidal
Había un hilo invisible pero infinitamente fuerte que conectaba las dos miradas. Los ojos verdes de la mujer clavados en los ojos oscuros del hombre; cuatro círculos fundidos en una sola expresión, uniéndose entre ellos, destruyendo por completo el mundo exterior.
-¿Qué pienso de la locura?
-Si -dijeron los ojos verdes de la mujer.
-No lo sé sinceramente -los ojos oscuros respondieron -Será un sueño largo, muy largo, creo yo.
Un resoplido delicado y femenino se escuchó flotando en el aire que separaba a los dos pares de ojos.
-Es gracioso.
-¿Qué cosa? -preguntaron los ojos del hombre.
-La locura.
-¿Por qué?
-Por que tal vez sea un punto de vista ¿no crees?
Una sonrisa asomó por el rostro del hombre, pero los ojos de la mujer no atisbaron nada fuera de aquellos círculos oscuros.
-¿Y qué punto de vista tienes tú?
-OH, ahora no lo sé -confesó la voz femenina -Pero ¿sabes qué? Creo yo que uno de nosotros es la realidad y el otro es la fantasía de la realidad.
-¿Insinúas que estoy loco y que tú eres producto de mi locura?
-O viceversa. Depende el punto de vista -dijo la mujer, sin sonreir.
El hombre se detuvo a pensar manteniendo intacto el hechizo de las miradas; bastaba un sólo pestañeo para que la conexión muriera y el mundo exterior volviera a la vida.
-¿Eres capaz de pensar por ti misma?
-¿A qué te refieres? -inquirió la mujer.
-Si no puedes pensar por ti misma, quiere decir que eres una construcción de mi mente.
El hombre escuchó una risa que flotó desde su interlocutora encarnada en aquellos ojos verdes.
-Si eres mi creador voy a pensar lo que tú quieras que piense. Y hasta podría dar la sensación de pensar algo por mí misma, aunque no sea así. ¿Puedes tú pensar algo por ti mismo?
Silencio por primera vez; sin embargo el hilo invisible seguía tan rígido y fuerte como siempre.
-Esta conversación es de locos.
-Entonces ninguno es construcción del otro, y ninguno de los dos estamos locos. -¿Eso te parece racional?
-Que ironía preguntarle eso a una loca.
-¿Tú estás loca?
La mujer guardó silencio.
-Sabes bien la respuesta -contestó -no estoy loca; ni siquiera un loco puede crear una locura.
-¿Cómo puedes saber eso? Ninguna persona se daría cuenta que lo están haciendo pensar en algo si aquél pensamiento acarrea la sensación de que se está pensando por voluntad propia. Es algo confuso… ¿
Estás insinuando que eres una creación mía? -inquirió el hombre.
-Sí -afirmaron los ojos verdes -Estoy diciendo que estás loco. El punto de vista es ese: tú eres la realidad, yo la fantasía.
-¿Pensaste por ti misma para llegar a esa conclusión? No lo sabes, no puedes estar segura.
-Tienes razón… ¿Y quién está loco entonces? -escupió la voz femenina.
-Yo podría ser tu fantasía.
La mujer negó con la cabeza, sin romper la conexión de la mirada.
-Estamos en la misma. Es imposible.
La mujer de pronto se sobresaltó y el hilo se tambaleó invisible en el aire.
-¡Lo tengo! -exclamó -Creo que los dos somos la fantasía de algún otro loco. Juntos podríamos ser parte de la creación de una misma mente; los dos llegamos a las mismas conclusiones, los dos pensamos en lo mismo, los dos formamos parte de la misma mirada.
-Ahora que lo mencionas, es cierto: llegué a la misma conclusión cuando me lo estabas diciendo. Que extraño se siente ser parte de una fantasía ¿verdad? -dijo el hombre -¿Y donde está el loco, nuestro creador?
-Es lo que me pregunto -la mujer se detuvo a meditar, hurgando en los ojos de su compañero, de pronto se sorprendió: -Espera, ¿puedes ver algo además de mis ojos?
-Sé que hay un mundo detrás, pero ahora que lo mencionas se me es imposible verlo -alegó con sorpresa el hombre, sintiéndose de lo más impotente -No puedo dejar de mirar tus ojos.
-Será que el loco así lo quiere ¿no?
-Puede ser… -admitieron los ojos oscuros.
-Oye -dijeron los ojos verdes -Ya no puedo verte.
-OH, Dios, yo tampoco…
-¿Por qué será? -inquirió la voz de la mujer.
El hombre mostró una sonrisa invisible.
-Será por que somos parte de la misma creación, somos la misma persona. Encarnada y dividida en la fantasía. Somos uno solo. Estaremos volviendo en sí.
-Es lo que estaba pensando –declaró la voz femenina -Que extraño suena eso ¿no?
-Si, muy extraño.
En ese momento, alguien se alejó dejando su reflejo del otro lado del marco.

Frenos mojados.

Posted in General on marzo 16, 2007 by agustinvidal
Me veía mi mismo, desparramado como líquido sobre el suelo del vagón, iluminado por los estallidos de luz que venían del mundo que resbalaba fuera de las ventanas. El traqueteo del tren se adormecía en la niebla de luces, todo era borroso y sin embargo, yo seguía allí, de pie frente a mi cuerpo. Nadando en un mundo de irrealidad.
¿Había muerto? Sabía que no.
Una ciudad nocturna pasó aullando por las ventanas y una tormenta de luces se abatió sobre mi otro yo. El tren no se detuvo.

Soy uno, soy otro, soy nadie, soy todos.

Posted in General on marzo 16, 2007 by agustinvidal
A veces creo que me empeño demasiado en mantener a la soledad detrás de una pared de amigos Express, de una familia numerosa, de una vida colgada sobre una red de relaciones vacías.
¿Por qué temerle a la soledad? ¿Para qué quiero mantener mi sombra solitaria detrás de un millar de ojos, voces y oídos ajenos? ¿De dónde proviene la necesidad de perderme en un desierto de ruido y distracciones, si mi propia identidad se va disolviendo entre los médanos?

Escribir, una necesidad.

Posted in General on marzo 15, 2007 by agustinvidal

Se preguntarán por qué, en un mundo donde el tiempo es oro, mucha gente de pronto decide sentarse frente a la pantalla de una computadora, aislándose de todo lo que lo rodea, tan sólo con el propósito de volcar sus ideas y sentimientos más íntimos en el lugar más abierto y público del planeta…