Algo no está bien. Y no hablo del fin del mundo.

Se me fué el 2012. Otro año, empezando proyectos para volverlos a dejar.

Es medio gracioso, y casi patológico la montaña rusa de mi humor, cosa tan incontrolable como impredecible. Pero este círculo vicioso -disfrazado de inevitable-, de ida y vuelta de lo mismo, se rinde frente al cambio. Cualquier cosa que no esté dentro de las órdenes de mi comodidad, desestabiliza mi déspota habilidad mental para convertirme en esclavo de mis propios caprichos.

Por suerte, este año fué un año de cambios, y cada uno fué rotundo. Aprendí que la soledad transforma el silencio en pensamiento, y el tiempo lo transforma en acción.

Y este 2013, me propongo buscar lo más difícil a lo que puede aspirar nuestra naturaleza imperfecta; tratar de encontrar ese punto medio racionalmente inexistente, lógicamente imposible que es el equilibrio entre las cosas. Entre la soledad y la gente; entre el estudio y el juego; entre el niño y el adulto; entre uno y el resto.

Parece estúpido, pero cuando quise salir de las redes sociales, ahí me di cuenta del por qué se les llaman redes. Realicé en lo que realmente significaba; Por voluntad propia -aunque no tan consciente-, había estado sosteniendo distintos ámbitos de mi vida sobre los hilos mojados de estas redes, y había construido con ellos la prolongación de mi vida laboral, social y amorosa.

Repito, parece muy estúpido pero no lo es; lo realmente estúpido es creer que a uno le queda intacta la libertad aún después de usar una herramienta externa a nosotros para construir la mayor parte de nuestra vida. Es una trampa. Este mundo hizo del proceso de maduración, una trampa. Todo está diseñado para que nunca cambies, para que ni siquiera se te ocurra que hay otras opciones de vida. Te hacen creer que estás decidiendo por vos mismo, pero no es así. Nuestros padres, esclavos directos de una manera de pensar que se resistía al cambio y que se excusaba en la tradición, nos transforman también a nosotros y nos hacen portadores de este mal social. Es difícil eliminar algo cuando viene desde el lugar más íntimo como es el núcleo familiar. Pensando esto me di cuenta que mi problema es que saboteo  todos mis proyectos por la culpa no lograr ser quien me enseñaron a querer ser.

El mundo entero está enfermo. Y el primer paso para toda curación, es poder ver la enfermedad. Mientras sigamos negando todo esto, nada va a cambiar y vamos a olvidar nuestros deseos y condicionar a nuestros hijos, así como lo hicieron nuestros padres y a la vez como a ellos los contaminaron sus abuelos. Vamos a seguir formando parte de esta cadena de sueños rotos y desilusiones que resigna al ser humano (de a poco para que no se de cuenta) a una existencia sin disfrute real, sin la emoción de realmente sentirse uno y auténtico, y de llevar a cambo y traer al mundo lo que nace en lo más profundo de nosotros mismos: nuestra propia identidad, singularidad que nos hace realmente únicos, irrepetibles y soberanos de nuestra vida.

Basta de negar el primer síntoma de esta terrible enfermedad social; la angustia. Este sentimiento es la alarma de que necesitamos algo diferente. La angustia es la sed de un cambio.

Basta de mirar a los costados, y conformarnos con que no estamos solos y entonces evitar la angustia. En vez de eso, aceptémosla como la señál que es. Miremos hacia adentro para conocernos y hacia arriba para seguir un camino más alto que el mero horizonte, que no es más que la línea de una curva que da la vuelta para volver al mismo lugar.

“Locura es hacer las mismas cosas una y otra vez y esperar resultados diferentes”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: