Archivo para junio, 2013

NO MÁS BUEN DÍA

Posted in General on junio 8, 2013 by agustinvidal

Haber renunciado fue una de las mejores decisiones que tomé en mi vida, y no porque mi trabajo anterior fuese choto, al contrario. Fue la renuncia a un CONCEPTO.

Si le preguntaran a mucha gente dónde va a estar el próximo jueves a la tarde, o dentro de un mes o un año, la MAYORÍA de ellos sabría responder y lo peor es que es muy probable que tengan razón.

NO saber qué mierda vas a estar haciendo dentro de un año es libertad de posibilidades, es la tranquilidad de saber que no existen errores al decidir, sino distintos caminos por recorrer. Cuando la gente se impone una meta en el tiempo, suele tender una línea recta de decisiones que DEBEN tomar para llegar a ese punto marcado. Esa línea recta la llaman COMPROMISO; la acción de vivir el presente de una manera DETERMINADA por el futuro. Todo lo que los desvía de ese camino lo consideran un desliz, y para librarse de esa equivocación hacen lo que consideran un SACRIFICIO que confunden con el esfuerzo. Y entonces viven sacrificando el PRESENTE por un futuro, y no logran entender que el futuro se convierte en el PRESENTE SACRIFICADO del mañana.

Yo dentro de veinte días cumplo 26 años. Y estuve sacrificando casi una década desde que salí del colegio a construir el futuro que nunca se solidificó en presente de la forma que esperaba.  A mis 26 años podría estar siendo abogado, podría estar atendiendo pacientes siendo psicólogo, o podría estar diseñando logos para empresas.

Y este presente que tengo ahora, muy independizado del futuro (en palabras menos coloquiales: no sé qué mierda será) es muchísimo más valioso que aquellas opciones, y nada tiene que ver con lo que sacrifiqué, sino que está hecho de lo que NO SACRIFIQUÉ.

Estoy viendo cada vez más seguido que la gente vive acumulando cosas para morirse con ellas al mejor estilo faraón. Si pasás tus 20 años en pos de tus 30, vas a pasar tus 30 pensando en tus 50 y así sucesivamente hasta que sientas la necesidad de mirar sobre tu hombro hacia las cosas que lograste tener y de ahí sacar las fuerzas para enfrentar un espejo.